Protesis de areola y pezón

Las prótesis de areola y pezón se utilizan principalmente para completar la reconstrucción estética del pecho tras una cirugía donde se ha perdido esta zona, como en una mastectomía por cáncer de pecho.

¿Por qué se usan?

Se consideran el «paso final» para que el pecho reconstruido tenga un aspecto natural y similar al original o al pecho sano.
Alternativa a la cirugía:
Son ideales para personas que no quieren o no pueden someterse a más operaciones para reconstruir el pezón con su propio tejido.
Resultados inmediatos:
A diferencia de los tatuajes o las cirugías, que requieren tiempo de curación, las prótesis externas ofrecen un cambio visual al instante.

¿Para qué sirven?
Restauración de la imagen corporal: Permiten que la persona se sienta más cómoda al verse al espejo, recuperando la apariencia que tenía antes de la enfermedad.
Bienestar emocional: Ayudan a cerrar el ciclo emocional del tratamiento del cáncer, mejorando la autoestima y la confianza en una misma.

Simetría visual: En casos donde solo se ha operado un pecho, sirven para igualar la forma, el color y la proyección del pezón con respecto al pecho sano.
Comodidad con la ropa:

Eliminan la sensación de «pecho plano» bajo prendas ajustadas o trajes de baño, proporcionando el relieve natural del pezón.

En resumen, no son solo un detalle estético; son una herramienta clave para la recuperación psicológica y física de las pacientes

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